Ficción

Cuentitis

Doctora, no sé qué me pasa... -Tranquilícese y dígame qué le sucede. -Llevo unos días inquieto. Me despierto y ahí está, encima de la mesa, mirándome. No tiene ojos, pero le aseguro que me mira fijamente. -¿El qué le mira?

Cuentitis2019-02-01T15:28:40+00:00

Naranja

Una mancha al final del párrafo desvela las innumerables lecturas que ha sufrido el libro. Compañero de viaje en mil y una ocasiones, este párrafo concreto huele a naranja.

Naranja2019-02-01T15:31:56+00:00

De rojo

Me encanta mi nuevo trabajo. Es como si de repente hubiera encontrado mi lugar en el universo. Y en cierto modo, eso es exactamente lo que ha pasado.

De rojo2019-02-01T15:32:24+00:00

Doña Marta

Eran una pareja llamativa. Ella, alta, delgada y altiva. Él, bajito, regordete y bonachón. En las reuniones de vecinos siempre llamaban la atención. Él, porque lo conocíamos todos: se quedaba a hablar con los vecinos en las escaleras. Somos un bloque numeroso, de más de 50 casas, y sin embargo siempre se acordaba de algún detalle de tu vida: si estudiabas o no, en qué trabajabas y si estabas enfermo siempre te preguntaba qué tal. Ella, porque a pesar de mirar el mundo por encima del hombro con gesto reprobador, le cambiaba la cara cuando hablaba con su marido.

Doña Marta2019-02-01T15:33:31+00:00

Esto es magia

Habéis visto ilusionismo, pases de mano y desapariciones. Pero magia es que durante 5 minutos os habéis olvidado de vuestros problemas. La magia es a veces una puerta que te transporta años atrás, que se abre cuando escuchas a Miguel Ángel Gea decir esa frase en el Sótano Mágico y es capaz de llevarte hasta tu yo [...]

Esto es magia2015-11-23T08:30:22+00:00

Nocturnos

“… el nocturno en C# menor de Chopin.” Ahí está de nuevo. El silencio tras el aplauso. La espera. Andar nerviosamente los 15 pasos que te separan del piano para saludar al auditorio con un ligero movimiento de cabeza, mientras los miras sin verlos realmente. El auditorio te mira a su vez. Expectantes unos, aburridos [...]

Nocturnos2015-09-03T08:30:18+00:00

Dos chatos de tinto y una caña para el zagal

76 años, unos músculos prietos como sarmientos de viña y piel tostada allí donde no la cubre el maillot. Capaz de pedalear 90 kilómetros y bajar del sillín sin que le tiemblen las piernas, ese es Miguel. Conocido por todos los del pueblo desde que era un chaval que soñaba con ser como Bahamontes, ahora [...]

Dos chatos de tinto y una caña para el zagal2015-08-18T10:01:05+00:00