Curiosidades

Mark Knopfler: una vida en canciones

Garfunkeliano por herencia y Knopflerista por elección propia.

Esa frase está en mi bio de Twitter. Los que me conozcáis, seguramente sepáis lo mucho que me gusta la música, y mi debilidad por la de Mark Knopfler, uno de mis músicos favoritos, tanto cuando tocaba en Dire Straits como en solitario.

Por eso cuando el otro día Irreductible posteó esta maravilla de documental sobre su vida, me pareció una buena idea el subtitularlo para que podáis disfrutarlo. Así que sin más, os dejo con una hora de documental y buena, muy buena música.

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Mark Knopfler: una vida en canciones2011-09-15T16:46:00+00:00

¿Por qué el cielo es azul?

-Papá, ¿por qué el cielo es azul?

Algunos padres habrán escuchado esa pregunta. ¿Por qué el cielo es azul y no verde, rosa o blanco? Es más, si el aire es transparente y la atmósfera es aire, ¿por qué vemos el cielo azul y no transparente, viendo el resto de estrellas sobre un fondo negro? Para responder a esta pregunta que parece tan simple, seguid leyendo.

Una de las herramientas más útiles en el ámbito científico son los modelos. Un modelo es un sistema idealizado, más o menos complejo, con el que se intenta representar el sistema real que pretendemos estudiar. Es necesario partir de unas hipótesis, en base a las cuales desarrollamos el modelo y después jugueteamos con el mismo: vemos como se comporta bajo distintas situaciones, cómo responde a diferentes estímulos… y comparamos con los resultados experimentales, para saber si el modelo es válido y determinar su rango de validez o si por el contrario tenemos que mandarlo a la basura y empezar el trabajo de nuevo.

Para responder a la pregunta ¿por qué se ve el cielo azul? vamos a tener que echar mano de un modelo. Concretamente de un modelo de átomo. Porque el color del cielo se explica gracias a la dispersión o esparcimiento de Rayleigh, y ésta tiene que ver con cómo son los átomos.

Un átomo está compuesto por un núcleo, donde se encuentran los protones, que tienen carga positiva, y los neutrones, sin carga, y por la nube electrónica formada por electrones, de carga negativa, que orbitan alrededor del núcleo. A lo largo de la historia de la física se han empleado diversos modelos de átomo: Dalton, Thomson, Rutherford, Bohr y Schrödinger. Cada uno de estos modelos es más complejo que el anterior y explica mayor número de propiedades del átomo.

Imagen popular del átomo | Fuente

No nos vamos a poner excesivamente sofisticados, y para explicar el color del cielo emplearemos un modelo parecido al modelo de Rutherford. Consideraremos el átomo como un núcleo puntual de carga positiva y la nube electrónica como una esfera uniforme de carga negativa, con el núcleo en el centro de ella.

Vemos el cielo (y todo lo que nos rodea) gracias a la luz solar. Por tanto, nos interesa saber cómo va a responder nuestro átomo cuando le llegue la luz, ¿reaccionará, no pasará nada, se pondrá crema para no quemarse?

Onda electromagnética | CSIC

La luz solar es una onda electromagnética, formada por un campo eléctrico y un campo magnético oscilantes. Las partículas con carga eléctrica (protones y electrones) se ven afectadas por los dos campos, pero es mucho más fuerte la interacción de dichas partículas con el campo eléctrico que con el magnético (se puede comprobar con un par de cuentas sencillas).

Tenemos al núcleo rodeado de electrones, tan tranquilo y de repente viene un campo eléctrico a molestarlo. ¿Qué sucederá? Nuestro átomo se convierte en un dipolo eléctrico. El campo externo (el de la luz incidente) tira de la carga positiva del núcleo a un lado y de la carga negativa de la nube electrónica hacia el otro:

Fuente

Hemos dicho que el campo eléctrico de la onda está oscilando, por lo que las cargas también estarán oscilando. Es lo que en física se conoce como un oscilador forzado y amortiguado. Forzado, porque las cargas oscilan debido a que hay un campo eléctrico externo que las fuerza a moverse. Amortiguado debido a que las cargas están aceleradas (están oscilando), y las cargas aceleradas pierden energía en forma de radiación electromagnética.

Un momento… remarquemos esa frase otra vez, porque ahí está el meollo del asunto: las cargas aceleradas pierden energía en forma de radiación electromagnética. Esto es lo que conocemos como difusión de Rayleigh: la luz incidente es una onda electromagnética, que obliga al dipolo eléctrico a oscilar, con lo que hay una absorción y reemisión de energía electromagnética. Hay que destacar una cosa: la onda electromagnética reemitida por el dipolo es de la misma frecuencia que la incidente. Para dejarlo más claro: si incidimos con luz roja, el dipolo reemite luz roja. Parece de perogrullo, pero hay otros fenómenos en la naturaleza en los cuales la frecuencia de la luz reemitida es diferente de la luz absorbida. Esto quiere decir que si ilumináramos con luz violeta, la luz reemitida sería roja. Es el caso del efecto Compton, efecto que no se puede explicar con este modelo. De hecho hay que echar mano de la mecánica cuántica para explicarlo.

Definimos la sección eficaz de difusión. Parece algo complicado, pero tranquilos: es un concepto que nos da idea de la eficiencia de la difusión. Depende de la frecuencia de la onda incidente (la expresión matemática no la voy a poner), y es del siguiente tipo:

 Analicemos la gráfica más en profundidad: tiene un pico en una determinada frecuencia. Esto se debe al fenómeno de resonancia, que está asociado al oscilador amortiguado y forzado que es nuestro átomo. Si incides sobre el átomo con una onda de esa frecuencia (la del pico) la potencia reemitida por el átomo es mayor que si lo haces a una frecuencia distinta, es más eficiente.

El aire está formado en su mayor parte por nitrógeno y oxígeno. Estos dos gases tienen sus resonancias en la parte del espectro electromagnético conocida como ultravioleta (U.V.) y que se caracteriza por tener ondas de mayor frecuencia que el visible. Es decir, las frecuencias cercanas al pico en la gráfica estarían en el ultravioleta y las menores, hacia la izquierda, serían el rango visible. ¿Os llama algo la atención? Voy a poner la gráfica otra vez, pero esta vez dibujada a mano y remarcando algunos aspectos:

La luz que llega al átomo abarca muchas frecuencias, entre ellas el rango visible. Pero el átomo es más eficiente difundiendo la luz de mayor frecuencia en el rango visible (violetas y azules) que las de frecuencia menor (rojos, naranjas…). La luz difundida por el átomo por tanto, tiene mayor intensidad en frecuencias violáceas, lo que en conjunto da lugar a una luz azulada. Además, la luz transmitida (lo que queda de la incidente tras interactuar con el átomo) es roja-anaranjada lo que explica el color rojizo precioso de los atardeceres. Pero todo se ve más fácil con otro dibujo:

¿Por qué el cielo es azul?2011-09-02T12:09:34+00:00

¿Por qué se forma un arco iris?

All of you have looked at rainbows, but very few of you have ever seen one.

De esta manera comienza una de sus geniales clases Walter Lewin, profesor del MIT que se retiró hace poco (para desgracia de sus alumnos). Mi intención es que cuando terminéis de leer este artículo sepáis ver realmente el arco iris (o al menos empezar a verlo, pues tiene muchos efectos asociados que no desarrollaré y dejo a vuestra curiosidad). Este post participa en la XXI edición del Carnaval de la Física, alojado en esta ocasión por Cristian Ariza en La Vaca Esférica.

Antes de nada hay que preguntarse: ¿por qué se ven los arco iris? Podemos ver este fenómeno gracias a que hay gotas de agua suspendidas en el aire (debidas a la lluvia, a un cascada, un aspersor…) y la luz solar se refleja en ellas. Por tanto, el Sol ha de encontrarse a nuestras espaldas si queremos ver un arco iris.

Arco iris primario y pálido arco iris secundario | Crédito: Karl Kaiser

Cuando la luz incide sobre una superficie (en este caso el agua) se da el fenómeno de la refracción. Parte del rayo de luz consigue pasar al segundo medio, desviándose de su trayectoria. La otra fracción del rayo de luz se refleja. Las leyes que rigen estos procesos son la ley de Snell para la refracción y la ley de reflexión para la reflexión. Las veremos un poco más en detalle más adelante.

Hemos dicho que la luz solar se refleja en las gotas de agua, ¿cómo son estas gotas? Aunque muchos tenemos en la cabeza la típica imagen de gota gorda por abajo y fina por arriba, la realidad es que en caída libre una gota de agua se asemeja más a una esfera. La gota de agua en forma de lágrima sólo aparece cuando hablamos de un líquido deslizando por una superficie, que no es el caso de una gota de lluvia.

De manera que tenemos una gota de agua esférica a la que llegan rayos de luz paralelos, que al impactar en la gota se difractan. Una vez dentro, el rayo se refleja en la parte de atrás de la gota y vuelve a impactar en la parte delantera, donde parte de ese rayo vuelve al aire, cómo muestra la figura siguiente:

Proceso de refracción y reflexión en una gota de agua | Crédito: Wikipedia

Recordemos que el proceso de refracción venía dado por la Ley de Snell, que se da en Bachillerato, que nos indica cual es el ángulo de desviación del rayo en función del índice de refracción del material:

n1·sin(θ1)=n2·sin(θ2)

La gota recibe el impacto de rayos de luz paralelos (son paralelos pues la fuente de luz, el Sol está muy lejana y tiene un diámetro angular muy pequeño) con diferentes parámetros de impacto (nombre que recibe la distancia del rayo al centro de la esfera), por lo que cada uno de esos rayos recorrerá una trayectoria distinta dentro de la gota. Con la Ley de Snell en la mano y un poco de geometría podemos demostrar que todos los rayos incidentes que siguen la trayectoria anteriormente descrita (refracción, reflexión y otra refracción) salen dentro de un cono que forma 42º aproximadamente con la horizontal.

La gráfica anterior representa el ángulo de salida del rayo en función del parámetro de impacto. Vemos que tiene un máximo en 0.7 radianes aproximadamente (los 42º mencionados anteriormente). Lo que pasa es que un gran número de rayos salen desviados formando un ángulo cercano a los 42º, por lo que la intensidad máxima de la luz reflejada se encuentra a esos 42º. (Y por eso 42 es el sentido de la vida… o no). Para entenderlo mejor, echad un un vistazo al siguiente applet.

Con lo explicado hasta ahora, lo que veríamos desde tierra sería un arco brillante de luz a 42º respecto de la horizontal, no el arco iris que vemos que corresponde a la luz blanca originaria del Sol descompuesta en colores.

La descomposición en colores y su distribución en forma de arco iris se explica gracias a la dispersión de la luz:

Una de las dispersiones más famosas de la historia: la portada de The Dark Side of the Moon.

Para explicar la dispersión de la luz, tenemos que recurrir de nuevo a la Ley de la refracción de Snell. Hemos visto que venía dada por el índice de refracción del material. Pues bien, dicho índice depende también de la longitud de onda de la onda incidente. Concretamente, el índice de refracción disminuye cuando aumenta la longitud de onda, de modo que las longitudes de onda más largas (rojo) se desvían menos que las cortas (azul).

¿Cómo nos influye esto en nuestro arco iris? Tenemos que las ondas incidentes (los detectables por nuestros ojos, el espectro visible) tienen diferentes longitudes de onda (que van desde los 380 a los 750 nm (violeta y rojo respectivamente) y por tanto las trayectorias que siguen son ligeramente distintas, dando lugar a conos de diferentes amplitudes (los 42º que habíamos considerando antes son válidos para el amarillo).

Así, tenemos un cono de 40,5º para el violeta y un cono de 42,5º para el color rojo. Los colores intermedios forman cono cuyos ángulos están comprendidos entre esos dos valores. La consecuencia inmediata es que en el arco iris el color violeta está en el interior y el color rojo en el exterior.

Asociados al arco iris hay multitud de fenómenos: el arco iris secundario (el que acabamos de explicar se conoce como arco iris primario), la polarización de la luz del arco iris, arcos supernumerarios, la banda oscura de Alejandro… Si os interesan estos temas os aconsejo que visitéis esta página.

Como apunte final: lo explicado anteriormente sólo es válido para gotas de agua de tamaño mediano. Si tenemos gotas demasiado grandes, éstas se deforman en su caída. Y si las gotas son demasiado pequeñas, la Ley de Snell deja de ser válida, pues es aplicable sólo cuando la superficie frontera es plana o localmente plana (se puede considerar aproximadamente plana en la zona del impacto).

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Fuentes:

-Apuntes de la asignatura Ondas Electromagnéticas de 2º de Licenciatura en Física de la Universidad de Zaragoza, impartida por José Tornos Gimeno.

-Walter Lewin y sus magníficas clases en el MIT.

Página.

¿Por qué se forma un arco iris?2011-07-06T16:11:43+00:00

Lágrimas de arena por Chernóbil

La semana pasada se cumplieron 25 años del desastre de Chernóbil. Es difícil expresar con palabras los sentimientos que producen aniversarios como este, lo mejor es dejar hablar al arte:

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Kseniya Simonova es una artista ucraniana que trabaja con arena y que saltó a la fama desde el concurso Ukraine’s got talent con esta actuación sobre la Segunda Guerra Mundial.

Lágrimas de arena por Chernóbil2011-05-07T12:44:06+00:00

Un pequeño regalo (Astropóster+explicación)

Me gustaría haceros un pequeño regalo en forma de póster:

Haced click sobre la imagen para ir a la original, en alta resolución (36 Mb)

Dicen que una imagen vale más que mil palabras, sin embargo creo que con este tipo de fotos no es el caso, y conocer la historia tras la foto o lo que la fotografía realmente muestra merece la pena. Por tanto, vamos a explicar brevemente alguna de las fotografías del póster.

Bruce McCandless II y su EVA (Extra-Vehicular Activity)

Crédito: NASA

Bruce McCandless II, realizando el primer viaje espacial sin ataduras en el primero de sus viajes.

El Sol en STEREO

Crédito: NASA

Esta es una de las imágenes del Sol captadas por la misión STEREO, que permite obtener fotografías estereoscópicas del Sol, ayudando a comprender mejor su comportamiento y dejándonos fotos tan espectaculares como la de arriba.

La silueta del Endeavour

Crédito: NASA.

La foto fue tomada desde la ISS, mientras el transbordador espacial se acercaba para realizar el acoplamiento a la Estación el 9 de febrero de 2010.

Nebulosa Helix

Crédito: NASA.

Probablemente, una de las fotos sobre astronomía más conocida sea esta otra de la misma nebulosa. La foto que acompaña a este texto se la debemos al telescopio espacial Spitzer, hecha en la zona infrarroja del espectro. Este tipo de nebulosas (nebulosas planetarias) suceden cuando una estrella de la masa de nuestro Sol (entre 0,8 y 8 veces su masa) agota su combustible.

Pale blue dot

Crédito: NASA

«That’s here. That’s home. […](Everyone) lived there – on a mote of dust suspended on a sunbeam». Ese punto azul pálido, por Carl Sagan. Una foto que nos coloca en nuestro lugar en el Universo, que nos hace ver de repente lo pequeños que somos: apenas una gota de mar en el oceano cósmico. Porque en ese pequeño pixel vivimos y hemos vivido todos y si no lo destruimos antes, será nuestro hogar por mucho tiempo.

Encélado

Crédito: NASA

Encélado, una de las múltiples lunas de Saturno, vista por la Sonda Cassini-Huygens. Un mundo extraño, cubierto de hielo y que sorprendentemente presenta actividad geológica. Sus enormes géiseres son un espéctaculo impresionante.

Puesta de Sol en Marte

Credito: NASA.

Una puesta de Sol que nos podría resultar familiar si no fuera por el pequeño tamaño del astro rey. La foto fue tomada por el Spirit en Marte.

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Otros créditos:

-A pillar of Gas and Dust in the Carina Nebulae: HubbleSite.

Buzz Aldrin caminando por la superficie lunar: NASA.

-Las fotografías han sido extraídas de una recopilación hecha en reddit. El montaje para el poster ha sido mío.

Un pequeño regalo (Astropóster+explicación)2011-05-03T19:39:37+00:00

Niños, ¡poned el candado, que viene Feynman!

Una de las aficiones de Richard Feynman era la de resolver todo tipo de puzzles, rompecabezas y acertijos.
Afición que mantuvo durante toda su vida, incluso cuando estuvo trabajando en el Proyecto Manhattan en Los Álamos (Nuevo México). En concreto, destaca lo relativo a las cajas fuertes. En palabras del propio Feynman (la traducción es mía):

«Aprendí a abrir cerraduras de un tipo llamado Leo Lavatelli. […]Cuando empezamos a trabajar en Los Álamos, se hizo todo tan deprisa que en realidad no estaba listo del todo. Los secretos del proyecto -todo sobre la bomba atómica- estaban guardados en archivadores, cerrados por candados que como mucho tenían tres pines: eran sencillísimas de abrir.»

Para mejorar la seguridad, pusieron un sistema que consistía en una barra que bajaba a lo largo del archivador, por detrás de los asideros de los cajones, y bloqueada por un candado. Así que alguien retó a Feynman:

«-¿Puedes abrir ahora el archivador?
Miré en la parte de atras del archivador y vi que estos no tenían  un fondo macizo. Había una ranura con un cable dentro sosteniendo una pieza que mantenía los papeles de pie dentro del cajón. De manera que podía tirar del cable, acercar los papeles y empezar a sacarlos por la ranura.
-¡Mira! Ni siquiera tengo que forzar la cerradura.»

Feynman ya tenía una distracción  para pasar el rato en las horas muertas de Los Álamos:

«Para demostrar que las cerraduras no servían, cuando quería algún informe de alguien y no estaban disponibles, simplemente iba a su despacho, abría el archivador y cogía el informe. Después se lo devolvía al dueño diciéndole: gracias por el informe.
-¿De dónde lo has sacado?
-De tu archivador.
-¡Pero sí lo cerré con el candado!
-Ya lo sé, pero las cerraduras no son buenas.»

Al final, en vista de este fallo en la seguridad de los documentos, cambiaron el tipo de archivador: el nuevo tenía tres cajones, y los dos de abajo se abrían al sacar el de arriba, que iba bloqueado por la clásica rueda con una combinación numérica, con una combinación de tres números. Habían traído un nuevo juguete para Feynman:

«Los archivadores nuevos fueron un reto. Me encantan los puzzles.[…]Primero tenía que entender cómo funcionaba la cerradura, así que desmonté la que tenían en mi despacho.»

Descubrió el sistema de discos con el que funcionan este tipo de cerraduras, y le dio vueltas al problema. Las cerraduras tenían un margen de error de 1: si el número correcto era 27, el 26 y el 28 también servían. Esto reducía bastante el número de combinaciones a probar si se quería abrir el archivador por forza bruta (probando todas las combinaciones posible). Sin embargo, Feynman pronto encontró un sistema más eficiente para saber la combinación:

«Me di cuenta de que cuando dejabas el cajón abierto con la rueda señalando el 10 (la posición última para abrir el cajón), que es lo que la gente hace cuando ha abierto el cajón y está sacando papeles de él, el pestillo de la cerradura estaba bajo.
Si movías la rueda hacia un lado, llegaba un momento en el que el pestillo subía. El número anterior a ese instante era el último número de la combinación. Si hacía lo mismo, pero moviendo la rueda en la otra dirección, sacaba el segundo número de la combinación.»

Un método rápido y sencillo para saber 2 de los 3 números de la combinación de la caja: el primero todavía quedaba al azar, pero el número de posibilidades se reducía muchísimo.
Feyman tenía un nuevo entretenimiento:

«Practiqué y practiqué hasta que pude sacar los dos últimos números de las combinaciones. De manera que cuando estaba en el despacho de alguien, discutiéndo algún problema de física, normalmente tenían el archivador abierto, para consultar papeles.

Me apoyaba contra el armario, juguteando distraídamente con la cerradura, y de esta manera sacaba los dos números. Al volver a mi despacho, anotaba la combinación junto con su nombre.»

La habilidad de Feynman no era secreta, aunque sus métodos sí, así que cuando necesitaban algún documento y el propietario del archivador no estaba, llamaban a Feynman para que lo abriera.

«Si me decían de abrir un archivador del que no sabía la combinación, simplemente decía que tenía demasiado trabajo en ese momento.»

Frecuentemente Feynman tenía que viajar a Oak Ridge. En una ocasión, un coronel tenía que dar el visto bueno sobre un informe de Feynman, guardado en la caja fuerte del coronel. Dicha caja era distinta: más fuerte y robusta, al menos en apariencia. Así que Feynman, ni corto ni perezoso le preguntó al coronel si podía echar un vistazo a la caja fuerte mientras él leía su informe. Con el visto bueno del coronel, miró la caja.
Resulta que a pesar de ser otra caja, el fabricante era el mismo que el de los archivadores en Los Álamos, y el funcionamiento de la cerradura era igual. Feynman tenía dos tercios de la la combinación de la caja fuerte, empleando el mismo método que había desarrollado hasta ahora.
Al terminar de leer el informe, el coronel lo metió en la caja, y cerró ésta.

«-Por la manera en que cierra la caja fuerte, parece que cree que los documentos están seguros ahí dentro. […]
-¿Dice que la caja no es segura?
-Un ladrón bueno la podría abrir en 30 minutos.
-¿Usted podría hacerlo en 30 minutos?
-Dije un ladrón bueno, a mí me llevaría 45 – respondió Feynman.
-Me encantaría verlo.»

Feynman se puso al trabajo, echándole un poco de teatro: perdió un poco el tiempo durante 5 minutos, jugueteándo con la rueda.
Como el coronel se empezaba a aburrir, probó hasta dar con el primer número de la combinación y abrió la caja fuerte.
Al coronel se le salían los ojos de la órbitas. Feynman le explicó cómo hallar los dos números de la combinación cuando esta estaba abierta, y que tendría que mandar una circular explicando por qué los trabajadores de Oak Ridge tendrían que tener los archivadores cerrados, incluso mientras trabajaban y estaban delante de ellos.
¿Hizo eso el coronel? No. Mandó una circular, sí. Pero en vez de explicar el problema, optó por pedir a aquellos que habían tenido a Feynman en su despacho, por favor cambiasen la combinación de la cerradura.

«Esa era su solución: YO era el problema. Así que todos tuvieron que cambiar la combinación. En la próxima visita que hice a Oak Ridge, intentaban evitar que entrase en su despacho. Por suspuesto, los archivadores seguían abiertos mientras trabajaban.»

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La anécdota ha sido extraída de «Surely you’re joking, Mr. Feynman!» (¿Está usted de broma, Sr. Feynman?)

Crédito foto Feynman.

Crédito foto caja fuerte.

Niños, ¡poned el candado, que viene Feynman!2011-04-24T12:37:45+00:00

Mujeres escépticas

Carl Sagan, James Randi, Richard Feynman, Isaac Asimov, Stephen J. Gould, Martin Gardner, Bertrand Russell, Richard Dawkins, Michael Shermer, Richard Wiseman, Ben Goldacre, Mario Bunge, Manuel Toharia

Todos los nombres anteriores son referentes del escepticismo científico. Pero comparten además otra característica: todos son hombres.

Se me ha ocurrido hace poco, y pensando rápido y mal, sólo me viene a la cabeza un nombre femenino relacionado con el escepticismo: Ann Druyan.

Como siempre, los comentarios están abiertos al debate, así que si conocéis algún nombre más o queréis comentar algo que se os ocurra al respecto, hacedlo.

PD: y ya de paso, podéis pasaros por aquí y votar por el escéptico (o escéptica) más importante de la historia 🙂

Mujeres escépticas2011-03-29T20:50:59+00:00

El autómata que jugaba al ajedrez…

… o no. En el año 1770, Wolfgang von Kempelen, inventor, presenta a la emperatriz María Teresa de Austria “El Turco”, un autómata capaz de jugar al ajedrez… ¡y vencer! Tras el inicial revuelo causado por el artefacto, hay un gran número de solicitudes para poder jugar contra la máquina, pero su inventor las rechaza casi todas, arguyendo que estaba más interesado en seguir investigando en máquinas de vapor que en la bagatela que era El Turco.

Dibujo de El Turco | Fuente

Diez años pasaron, y el emperador José II requirió a Kempelen que reconstruyera al Turco (pues este había sido desmontado tras una de sus últimas partidas) y lo llevara a Viena, como agasajo para su invitado Pablo I de Rusia (que más tarde sería Zar). Una petición del emperador es difícil de rechazar (y más por aquella época), por lo que el inventor no tuvo más remedio que revivir al autómata y llevarlo a Viena.

Semejante invento llamó la atención del futuro zar, que recomendó a Kempelen que hiciera una gira por Europa, exponiendo el ingenio. Aunque en un principio rechazó la oferta, Kempelen acabaría aceptando. En 1773, el Turco comienza su gira por Europa, jugando contra ajedrecistas de la talla de Philidor (uno de los grandes de aquél tiempo). Si bien Philidor ganó la partida que jugó contra la máquina, ésta fue (en sus propias palabras) “la partida más dura que había jugado nunca”. La gira incluyó países como Francia, Gran Bretaña y la actual Alemania.

Todo llega en esta vida, y Wolfgang von Kempelen muere un 26 de marzo de 1804. Sin embargo, tras la muerte del inventor, el autómata aún seguía con vida y fue vendido en 1808 a Johann Nepomuk Mälzel por uno de los hijos de Kempelen. Como nota curiosa, decir que Mälzel inventó el metrónomo. El Turco entraba en una nueva etapa, en la que llegaría a jugar contra Napoleón Bonaparte (1809).

Con semejante artefacto entre manos, Mälzel no puede resistirse, y empieza a viajar por el mundo, exponiendo al turco como ya había hecho su inventor, y organizando partidas. En su gira incluyó también América. Finalmente, Mälzel murió en 1838 en un viaje en 1838, dejando el Turco a cargo del capitán del barco en el que viajaba.

Pero, ¿era realmente el Turco un refinado autómata jugador de ajedrez? Siento decepcionaros, pero no. No era más que una elaborada treta, en la que un jugador de nivel se deslizaba en el interior de El Turco. En la presentación, se abrían diversas puertas que mostraban el interior del artefacto, mostrando diversos engranajes y maquinaria. Sin embargo, había una pequeña sección en el interior, donde la persona que manejaba al Turco podía esconderse, evitando así destapar el engaño.

El jugador encargado de manejar al Turco en la época de Kempelen continúa siendo un misterio, pero la lista de jugadores detrás del ingenio mientras éste estuvo en posesión de Mälzel es larga: Johann Allgaier, Boncourt, Aaron Alexandre, William Lewis, Jacques Mouret y William Schlumberger.

Edgar Allan Poe | Fuente

Durante la larga vida profesional de El Turco, surgieron diversas voces avisando de que seguramente se trataba de una engañifa. La más famosa de ellas, la de Edgar Allan Poe, que le dedicó un escrito: Mälzel’s Chess Player, publicado en 1836. Si tenéis curiosidad por leerlo, podéis hacerlo aquí.

El hijo de Torres-Quevedo, en una exhibición del Ajedrecista | Fuente

Tras el Turco, surgieron diversos autómatas jugadores de ajedrez: Ajeeb, Mephisto… Todos ellos eran un fraude. Hay que esperar al año 1912 para encontrar el primer autómata ajedrecista. Es en este año cuando un español, Leonardo Torres Quevedo, construye el Ajedrecista. No obstante, este autómata no juega al ajedrez, sino que es capaz de jugar rey y torre contra rey. Más recientemente, hemos tenido los famosos duelos hombre vs. máquina con Kasparov y Deep Blue como protagonistas.

Fuentes:

-Ajedrez para jóvenes, Pablo Aguilera. Ed. Alianza.

The Turk, Wikipedia.

El autómata que jugaba al ajedrez…2011-01-26T21:55:52+00:00

Efecto Hawthorne

Al hacer un estudio sobre un grupo de personas para ver si determinadas acciones o variables afectan a su comportamiento, el hecho mismo de que se realice el estudio (o mejor dicho, que los participantes se sientan estudiados) hace que las personas modifiquen su comportamiento. Así podríamos definir el efecto Hawthorne.

Este curioso efecto debe su nombre a un estudio que se realizó en Hawthorne Works (Illinois), en los años 20-30. En él, se trataba de determinar si el hecho de que los empleados de la fábrica trabajaran con una mayor iluminación, haría que aumentara su productividad. Mejoraron la iluminación y, efectivamente, su productividad aumentó. Sin embargo, cuando probaron a bajar el nivel de iluminación, la productividad… ¡volvió a aumentar!

Este es el estudio que da nombre al efecto, sin embargo, se realizaron otros en distintos ámbitos: gente que trabajaba en cadenas de montaje o en banca. Y modificando distintas variables: haciendo pausas de 5 minutos, o de 10, o bien acortando la jornada laboral en distinta medida. Los resultados: la productividad parecía aumentar, sin importar el cambio introducido.

¿La explicación? Al notar una mayor atención (consecuencia de tener a los investigadores enredando cerca de ti, preguntando, etc.), hace que aumenten las expectativas que uno tiene de sí mismo, así como las expectativas que percibes que los demás tienen sobre ti. Y esto se traduce en que hagas, aunque sea inconscientemente, un esfuerzo extra. Por otra parte, al trabajar siempre en lo mismo, es normal que el trabajo se vuelva tedioso y por tanto una pequeña novedad que rompa la rutina sea bienvenida. Hay que remarcar el hecho de que los estudios se hicieron con grupos pequeños de personas (en el caso de la banca fueron 14 empleados), lo que hace que el participante se sienta «especial»: nota más la atención que le prodigan los investigadores y por tanto es más fácil que se sienta predispuesto.

Un dato curioso: en el estudio realizado en la banca se intentaba determinar el efecto que podrían tener los incentivos económicos en la productividad. Sorprendentemente, al dar estos incentivos, la productividad bajó, debido a que los empleados temían que les bajaran el salario base.

Referencias:

Bad Science, de Ben Goldacre.

Hawthorne effect, Wikipedia [ENG]

What We Teach Students About the Hawthorne Studies: A Review of Content Within a Sample of Introductory I-O and OB Textbooks.

PD: disculpad el último mes de silencio que ha tenido el blog, pero me ha sido imposible publicar algo: cuando tenía tiempo no tenía ideas y cuando por fin me venían ideas, no tenía tiempo. Para compensaros, os dejo una recomendación de lectura: Bad Science de Ben Goldacre, tanto el libro como el blog homónimo. En el libro explica perfectamente conceptos como el efecto placebo, estudios de doble ciego, si los Omega-3 tienen algún beneficio real sobre la salud, un montón de terapias alternativas que no funcionan y un largo etcétera de temas muy instructivos. Lo hace además de manera muy sencilla, para que lo entienda todo el mundo (y de paso, prevenirte de gastar el dinero en según qué cosas). Lamentablemente, me parece que el libro no está traducido al castellano.

Efecto Hawthorne2010-12-23T20:05:15+00:00

Intraducibles (IV): From lost to the river

[youtube=http://www.youtube.com/watch?v=apzeV796whg]

No os voy a engañar, esta entrada es sólo (al final ¿es con tilde o sin tilde?) una excusa para dejaros este vídeo que descubrí a través de Amazings. Pero ya que estamos, no viene mal para conocer algunas expresiones nuevas en inglés:

She’s irrefutably fair: la palabra fair tiene diversos significados. El más común es el de justo, sin embargo en el caso que nos ocupa quiere decir bonito, bello. Como en el caso de the fair sex: el sexo bello, que siempre queda mejor que decir el sexo débil.

Pigeonhole se traduce como estereotipo. Pero resulta que pigeon quiere decir paloma, de ahí que cuando al bueno de Tim se le confirman las sospechas, el pigeonhole (agujero de paloma si lo traduces literalmente), se le llene de palomas (immediately fill with pigeon).

Spin on a dime: cambiar bruscamente. En este caso, si se demostrara que la homeopatía funciona, cambiaría rápidamente mi opinión. Aunque creo que es bastante difícil que esta situación se produzca.

In for a penny, in for a pound: y llegamos a la joya de la corona. Porque es esta la expresión equivalente al de perdidos al río español.

This is what gives me a hard-on: esto es lo que me pone cachondo. Y el pensamiento que pone a continuación (sólo soy un pequeño pedazo de carbono en el Universo, al más puro estilo Carl Sagan), realmente es de los que llegan muy adentro.

Y por último, cerrar con la segunda cita de Shakespeare en el vídeo, pero esta vez la correcta:

To gild refined gold, to paint the lily,
To throw a perfume on the violet,
To smooth the ice, or add another hue
Unto the rainbow, or with taper-light
To seek the beauteous eye of heaven to garnish,
Is wasteful and ridiculous excess.

Corresponde a la obra El Rey Juan.

Intraducibles (IV): From lost to the river2010-11-07T20:48:30+00:00